Decadencia
Estas últimas semanas he estado observando… a la tercera edad.
Si, puede que parezca un tanto extraño, peo así es. Y es que no puedo evitar fijarme en la decadencia humana… Se que es algo totalmente natural y por ello debería aceptarlo, pero no puedo, o mejor dicho, no quiero. Veréis, lo que me a perturbado ha sido que mire donde mire veo ancianos agachando la cabeza, arrastrando los pies, incapaces de correr si se les escapa en autobús. Veo demencia, cansancio y desgana. Yo no quiero acabar así.
Se que la muerte es una parte necesaria y obligatoria, no me considero alguien que tenga miedo a morir o a que mueran, pero, tengo miedo de no poder, de ser dependiente físicamente, de mirarme en el espejo y no recordar mi nombre… Ahora se podría decir que estoy en el apogeo de mi vida, me siento capaz de lo que sea, de escalar montañas, de aprender los misterios del mundo y de la vida. Y pienso en que no es que se me valla a acabar eso, sino que empeorará, que estaré peor que cuando gateaba.
Llamadme egoísta, porque lo soy. Pero ahora pensad si no os sentís “atrapados” en vuestros cuerpos.