Viejo
Veréis, hace unos cuantos días, un amigo que acababa de cumplir 20 me dijo un frase que me haría pensar mucho y escribir este artículo. “Ya he vivido un cuarto de mi vida”.
Y es que ciertamente es un frase un tanto alarmante. Somos aún jovenes cuando nos damos cuenta de que un cuarto de nuestra vida se ha ido. Se ha ido en crecer, discutir con tus padres, el colegio, jugar, el instituto, los amores, y sobre todo: en estudiar.
Y es que a donde quiero llegar es que nos hemos estado preparando un cuarto de vida, aproximadamente, para estudiar, para prepararnos un futuro. Pero o mejor es que n siquiera tengo claro lo que voy a hacer dentro de dos días, que ironía, ¿verdad? Ciertamente le he estado dando vueltas a cómo seré yo dentro de veinte años más: ¿tendré el trabajo que siempre quise? ¿tendré hijos? O mejor, ¿estaré casado? ¿Quién se habrá ido de mi vida y quién formara entonces parte de ella? Preguntas que solo el tiempo podrá contestar, lo cual me llena de incertidumbre y un poco de agobio mezclado con miedo.
La verdad es que no tengo ni idea de que me pasará, pero solo quería haceros notar que el tiempo pasa, que lo aprovechéis bien, pero no dejéis de vivir. Parece difícil, pero no lo es… Suerte en vuestro futuro